sábado 13 de diciembre de 2008

¿Por qué caen las bolsas?



Por: *Miguel A. Jaimes N Fecha de publicación: 27/11/08
Esto no es un mal presagio de los terribles textos de Juan escritos en una de las islas de Patmos referidos al Apocalipsis:

Especuladores, avariciosos, estafadores, perros de la guerra, incentivadores de conflagraciones, conflictos territoriales, magnicidios, golpes de Estado, enemigos del ambiente, explotadores, los señores de las maquiladoras, capitales golondrinos, patrones de las rutas internacionales del narcotráfico, quienes tumbaron las torres gemelas, los asesinos de inocentes en Jerusalén, Beirut, Kabul. Los amos de las Cinco Hermanas que controlan los cereales, granos y alimentos básicos del mundo.

Por esto, Las Bolsas del mundo caen hoy. Por bolsas, los que creyeron que aplicando medidas neoliberales tendrían sus economías guardadas en las bóvedas de sus bancos. No sabiendo ni imaginándose que pronto sus constantes agresiones de bombardeos contra Bagdad, Mosul, Basora y las torturas en Guantánamo les salían mal en sus cálculos militares y económicos. LEER MAS EN... >

BREVE HISTORIA DE LA INDUSTRIA DEL BANANO EN COLOMBIA



Aurelio Suárez Montoya, Bogotá, 9 de diciembre de 2008

Sirve la conmemoración de los 80 años de la Masacre de las Bananeras, en Ciénaga el 6 de diciembre de 1928, para trascender al funesto episodio y hacer una mirada al desarrollo de la industria del banano en Colombia, reseñar los modos de producción que ha tenido en un siglo y mostrar cómo en ellos se traslucen las formas que ha adoptado la presencia de las empresas norteamericanas. Al conectar estas actividades con las políticas de Estados Unidos, se da cuenta de la injerencia que han tenido sobre las naciones donde el banano germina tanto que se les denomina con el peyorativo nombre de Banana Republics.

Debido a las largas ventajas que los gobiernos de los primeros años del siglo XX hicieron al capital norteamericano, nacen las concesiones petroleras que terminaron en manos de la Tropical Oil, la expansión cafetera, financiada en alguna porción por casas comerciales de Londres y New York, las concesiones de ferrocarriles y el enclave del banano de United Fruit Company en el Magdalena. Una narración del embajador de Francia a su Canciller en París al respecto lo describe así: “Para demostraros la invasión practicada por la United Fruit Cy os diré que alrededor de los pueblos de la región bananera no queda terreno... ella obligará a emigrar a todas las gentes que no trabajan en sus plantaciones de bananos…el pueblo será conducido a suspender sus empresas de cultivo y de cría de ganado hasta llegar a vender las tierras a la United Fruit y el país está amenazado por la dominación de los americanos…”.

En ese ambiente, donde muchas gabelas se alcanzaron con sobornos, como en el control del ferrocarril, se dio la Masacre. Los obreros eran pagados a destajo y con bonos de los comisariatos de United. Épocas de plusvalía absoluta.En los años sesenta, en la Guerra Fría, United, con el nombre de Compañía Frutera de Sevilla, promovió la zona de Urabá, atractiva no sólo por las ventajas agrícolas para el cultivo sino estratégica por la cercanía al Canal de Panamá y el acceso por mar en una extensa área hasta entonces casi inhóspita. El modelo productivo fue diferente, estaba acorde con la característica política que exigía la contienda con Unión Soviética por la hegemonía global. La Sevilla, que otorgaba crédito para siembra y en un comienzo para drenajes, dejó la producción en manos de nacionales, quienes corrían con el manejo laboral y demás riesgos implícitos. La multinacional se encargó de la asistencia técnica, la comercialización y el transporte de la fruta. Así se llegó a más de 20.000 hectáreas sembradas, al aumento de las exportaciones y, en medio de agudos conflictos, salpicados de enrevesadas violencias, los trabajadores conformaron sindicatos y alcanzaron derechos colectivos.

A partir de los noventa, con la globalización, el modelo volvió a cambiar. United Brands, la multinacional de marras, comercia desde 1990 la marca Chiquita y en conjunto con Dole y Del Monte, y luego de los efectos de una quiebra por la crisis de superproducción mundial, se concentra como comercializadora avanzando en el control de mercados minoristas del Norte. Entre las tres controlan el 60% del negocio mundial. Chiquita opera en muchos casos con barcos y equipos subcontratados y se reestructura alejándose del proceso productivo y ubicándose en el área más lucrativa. Factura al año alrededor de 4.500 millones de dólares y opera en más de 70 países.Así mismo, reconoció que entre 1994 y 2007 entregó 1,7 millones de dólares a grupos paramilitares de Urabá y el Magdalena y permitió remesas de armas para estas facciones en barcos a su cargo.

Por ello fue sancionada por una corte norteamericana por 25 millones de dólares y está expuesta a centenares de demandas de familias de víctimas. Los trabajadores, por el exceso de oferta a escala planetaria, están sometidos a restringir sus peticiones por el peligro de ser preferido producto de otras latitudes que pudiera resultar más barato. Igual sucede con los productores, supeditados al precio que les quieran pagar por caja. Todo bajo el imperativo de la competencia global entre pobres para dirimir quién desayuna. Se presagian vientos de plusvalía absoluta.

El desarrollo de la industria del banano en Colombia está enmarcado por la estrategia económica, política y militar de las compañías, adelantada de la mano de los gobiernos de Estados Unidos, teñida de sangre de nacionales. No se sabe lo qué deparará el nombramiento de Eric Holder, abogado de Chiquita ante las cortes estadounidenses por los cargos de apoyo a paramilitares, como nuevo Fiscal General del gobierno de Obama. ¿Se estará ante otro nuevo mal episodio de esta historia?. Visite bersoa.com

domingo 24 de junio de 2007

La función social del Dinero


La Función social de la propiedad privada o el capital, recoge diversas teorías sobre la forma como en américa Latina se viene socializando la propiedad, tras el acenso de algunos dirigentes a la presidencia de la repùblica de países como Venezuela, Brasil, Perú y otros. Un artículo acerca del Basil dice:


La constitución brasileña de 1988 produjo una joya de las más luminosas, digna de esta “Carta ciudadana”, a saber, la “función social de la propiedad”. Y esto figura en el título fundacional de los “Derechos y Garantías Fundamentales”, donde, en el ítem XXIII se dice: “la propiedad responderá a su función social”. Estamos, de hecho, ante una innovación jurídica copernicana. En la Carta de Ribeirão Preto, los miembros del Ministerio Público Provincial y Federal, en el seminario sobre “El Medioambiente y Reforma Agraria”, del 13 de diciembre de 1999, respecto de esta preciosidad constitucional, con admirable solidez jurídica declaran lo siguiente: “La función social define el derecho de propiedad. La función social no es una limitación del uso de la propiedad, ella es el elemento esencial interno que sustenta la definición de la propiedad. La función social es elemento del contenido del derecho de propiedad”. Es el fin, por tanto, del nefasto derecho absoluto de la propiedad privada.

La Constitución asumió un mecanismo de garantía de esta función social y también del establecimiento del ordenamiento agrario. Se trata de la “expropiación por interés social, para fines de reforma agraria, del predio rural que no esté cumpliendo su función social” (Art. 184). Pero, desgraciadamente, a lo que asistimos es al abandono de la tierra por parte del poder Ejecutivo ante la voracidad de la privatización nacional y extranjera. Incluso ante la presión para revisar los índices de productividad para cumplir el tímido plan de reforma agraria, el Gobierno prefiere comprar la tierra antes que dar paso a la expropiación. Y el poder judicial, salvo honrosas excepciones, no hace otra cosa que garantizar la defensa del latifundio a través de una industria de providencias contra las expropiaciones y la condena de los líderes de los movimientos sociales. En 2006 fueron desalojadas de la tierra 19.449 familias.
El 80% de las expropiaciones realizadas en los últimos 10 años fue obtenido gracias a las ocupaciones de tierra por las organizaciones campesinas. Sin esto, la figura de la expropiación ya sería letra muerta. Sin embargo, la bancada rural del Congreso, ciegamente apegada al latifundio, ya anda articulando, soterradamente, la criminalización de la ocupación de tierra como terrorismo y, por tanto, como “crimen perverso”.

La omisión de la garantía de la función social de la propiedad mediante la expropiación viola abiertamente la Carta Magna de manera fundamental. ¿Esta fractura de la función social no tipifica un crimen de responsabilidad del Estado?

EL DINERO


FUNDACIÓN ATLAS


¿Ha reflexionado alguna vez en cuál es el origen del dinero? El dinero es sólo un instrumento de cambio, que no podría existir si no se produjeran bienes ni hubiera hombres capaces de crearlos. El dinero es la forma material de ese principio, según el cual quienes deseen tratar con otros han de hacerlo por el comercio, entregando valor por valor. El dinero no es el instrumento de los plañideros, que solicitan productos con lágrimas ni de los saqueadores que los arrebatan por la fuerza. El dinero sólo es posible gracias a quienes lo producen. Ampliación en:http://www.atlas.org.ar/economia/eldinero.asp

El Dinero, Problema o Solución

Tomado de "Contribuciones a la Economía"
Contribuciones a la Economía" es una revista académica con elNúmero Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas ISSN 16968360

Por: Patricia Esther Rúa Calvo


Universidad Cooperativa de Colombia Seccional Barrancabermeja, Santander, Colombia




El dinero se ha convertido en una obsesión para la mayoría de la gente porque aparece en la sociedad como referencia del éxito y del poder.

Es entonces un reto para la sociedad, el uso adecuado del recurso monetario, de tal forma que el hombre se convierta en un poseedor y no en un ser dominado por los efectos del dinero.

Se ha recibido el siguiente comentario de un profesor de Economía a este artículo:
Tal vez pueda parecer muy duro lo que escriba a continuación, pero realmente uno espera en esta página contenga artículos rigurosos ya sea que aporten o que hagan síntesis que ayuden a aclarar posiciones desde un punto de vista lógico - riguroso, pero la verdad, el artículo no posee ninguna de estas propiedades y solo parece posible de ser publicado en revistas de variedades donde parezcan consejos para el buen manejo de la lonchera.

Ser poseedor de una gran fortuna, no se puede catalogar como algo positivo o negativo, simplemente porque el dinero en sí no es bueno ni malo. Es el uso correcto o incorrecto del mismo el que determina las bondades de su abundancia.

Tal como va el mundo, se observa una gran necesidad de educar en el uso del dinero, con el propósito de lograr que la sociedad aprenda a considerarlo como un medio y no como un fin.

Lo primero que se debe aprender es a no desperdiciar el dinero. En ocasiones se aprende más en la escasez que en la abundancia. Cuando se tiene más de lo que se necesita, se empieza a caer en el despilfarro y a crear necesidades injustificadas y compulsivas.


Que importante es aprender a retener el dinero a la espera de lograr mayores beneficios en el intercambio, considerando la relación precio-calidad y oportunidad, en el análisis de las diferentes alternativas.

Administrar el dinero implica responsabilidad de hacerlo crecer sin que el precio de ello sea olvidarnos del bienestar actual o futuro del hombre.

En las empresas el reconocimiento o las sanciones no deben limitarse a cuestiones de dinero, más que eso, se requiere identificar las verdaderas y justificadas necesidades de los empleados. Aunque en un país como Colombia donde muchas necesidades dejan de ser satisfechas, el dinero tiende a ser el principal medio de satisfacción, para una mejor calidad de vida.

Ajustar los deseos y necesidades a un presupuesto implica práctica, y para administrar el dinero se requiere saber como hacerlo; no se trata solamente de aprender a ajustar los gastos a los ingresos que se devengan. Es aconsejable conocer el valor del dinero y lo que cuesta conseguirlo. Este recurso no resulta de la nada, por el contrario, es la consecuencia del trabajo y la dedicación.

Mantener una frecuencia de ahorro es una costumbre que se debe adquirir no solo para beneficio propio sino también para hacer efectiva la solidaridad hacia otros.

Reflexionar sobre los gastos puede crear conciencia de la diferencia entre una necesidad justificada y una creada.

Cuidar lo que se tiene es otra forma de ahorrar y no hacerlo es un despilfarro. Todo esfuerzo inclinado a preservar los bienes materiales de forma mesurada conlleva a un mayor control del gasto y a generar la autodisciplina que abona el camino hacia el autocontrol de sí mismo.

En muchas ocasiones, lo que se desperdicia pudiera servir para hacer la vida más digna a aquellos menos favorecidos. Sin embargo, el hombre en sociedad tiende a compararse con otros, y generalmente lo hace en términos de posesiones. Entre mayor es el lujo que se ostenta, mayor es el reconocimiento social, de tal forma que se observa la marca de ropa, el auto último modelo, las propiedades, y hasta los caprichos en las bebidas y la comida.

Es hora de que la sociedad se haga más consciente de sus gastos inconscientes y tome en consideración lo anteriormente mencionado, sin ahorrar esfuerzos para mantener el dinero como un medio y no elevarlo insistentemente a un fin.

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